Ganar indulgencia plenaria





Esto eran espiritualmente las indulgencias; socialmente podemos considerarlas como una manifestación internacional de mayor influencia para el le ofrecia regalos para que se fuera con el adelanto de los pueblos que nuestras modernas Exposiciones.
Respondió el señor Papa: - La hemos dado y concedido, y no es conveniente revocar lo hecho.
Al abrirse así con las sacras llaves las puertas del cielo, oleadas de bienaventuranza descendían sobre la Porciúncula, una especie de resplandor bañaba sus humildes muros, y en la serena noche del primer día de agosto los frailes en éxtasis veían revolotear por las naves.Decima decena: Te ofrezco, mi adorado Jesús, por las almas del Purgatorio, la desolación que oprimió a la Virgen Santísima asistiendo a tu muerte, y el pesar de su tierno corazón, acogiéndote exánime entre sus brazos cuando fuiste bajado de la cruz.Pero especialmente, en el día a día, la parte espiritual y la acogida son lo fundamental.Dos años después de rechazar de plano los relatos de la tradición, Sabatier cambió totalmente de parecer; y fue el primero, entre los contemporáneos, que, planteando científicamente la cuestión sobre códices antiguos, publicó conclusiones definitivas a favor de la autenticidad histórica de la concesión.La indulgencia que la Iglesia ofrece a los penitentes es manifestación de aquella admirable comunión de los Santos, que por el único vínculo del amor de Cristo une estrechamente de una manera mística a la beatísima Virgen María, a los fieles triunfantes en el cielo.Ayudad a mis maestros y pastores de almas.Lo sabía el Santo; y puesto que aborrecía tanto los conflictos con el clero como el andar solicitando privilegios en la Corte romana, guardóse con cautela de pedir confirmación de la indulgencia en la cancillería apostólica.Para las Almas del Purgatorio, las Santas Llagas son un verdadero Tesoro de Tesoros.Tal documento oficial originó indudablemente gran contrariedad entre los adversarios de la indulgencia, y la sigue originando hoy entre los críticos que niegan la autenticidad de la misma.Dadles, Señor, a todas las almas el descanso eterno.Todas las actividades de este Año Jubilar serán publicadas la web de la diócesis así como en la página del.Recién nombrado obispo de San Juan de Acre, antes de ir a tomar posesión de su sede, venía a recibir la consagración episcopal en la sobredicha ciudad.También una simple invocación, una jaculatoria, un sacrificio, un acto breve de amor a Dios, tienen una eficacia extraordinaria de sufragio.La Oración: Es como un refrigerio que de nuestra alma sube hacia el cielo.234-244 indulgencia DE LA porciÚncula por Luis de Sarasola,.f.m.
Arrójase a sus pies el pecador, golpeándose tres veces el pecho, y pidiendo misericordia; el rito mismo de la confesión sacramental.
Levantándose Francisco de mañana, llamó a su compañero fray Masseo de Marignano, se presentó con él al dicho señor Honorio y le dijo: - Santo Padre, hace poco reparé para Vos una iglesia en honor de la Virgen, madre de Cristo; suplico a Vuestra Santidad.




Un ejemplo excelso de semejante penitente y de un alma consciente de la humana enfermedad fue para nosotros el mismo San Francisco, en el cual admiramos tan bien expresado «el hombre nuevo, creado a imagen de Dios en la justicia y en la verdadera santidad».Ayudad a los vanidosos que malgastaron su tiempo.Para terminar: Señor Jesús: Por los méritos de tu Santísima Pasión y Muerte, compadécete de nuestros hermanos difuntos.Octava decena: Te ofrezco, mi adorado Jesús, por las almas del Purgatorio, la ardiente sed que padeciste en este tiempo de Calvario, sed de agua, pero también de almas que calmen tan cruel agonía y por la cual recibes tan solo vinagre e ingratitudes.En aquellos tiempos, solamente los peregrinos de Tierra Santa, de Roma y de Santiago de Compostela podían merecer semejante favor.Empuña el ángel dos llaves, una de oro, otra de plata, símbolos de la autoridad y ciencia sacerdotales; ha recibido ambas de San Pedro; significan el ejercicio de una prerrogativa pontifical.248-251 y 576-580; suprimidas aquí las notas que lleva el libro LA indulgencia DE LAS rosas por Emilia Pardo Bazán Una noche, en el monte cercano a la Porciúncula, ardía Francisco de Asís en ansias de la salud de las almas, rogando con eficacia por.Que no lleguéis ante El Trono Sacrosanto con vuestras manitas vacías en obras de Misericordia: Orad por los vivos y difuntos que vuestro costalito de Regalos a El Cielo se irá llenando así para que tengáis qué presentar Ante El Trono de Dios.

Hasta disposiciones de los Concilios vedaban cuanto pudiese en algún modo impedir o dilatar las Cruzadas.


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