Regala t ausencia a quien no valora t presencia


Y es que la única gratitud sin la que no podemos vivir es la gratitud a uno mismo, pues es el pilar del amor propio y el cimiento de nuestro crecimiento personal.
Puede que algunas ausencias sean consecuencia de la impuntualidad vital, de los ajetreos diarios y de una verdadera falta de tiempo.Tu número de teléfono tiene los mismos dígitos que los que estás marcando día tras día y que nunca marcan por.Si con ese toque de atención la relación no se reequilibra, una separación (definitiva o circunstancial) puede ser entonces el mejor regalo para ambos.Nadie Absolutamente nadie en la vida puede menospreciarnos, ni a nosotros ideas de regalos manuales para el dia de la madre como personas, artesanias para regalar en san valentin ni nuestras capacidades, somos nosotros quienes les otorgamos el poder para hacerlo.Un clavo quita otro clavo, este ritmo de vida frenético ha hecho que muchas personas pierdan cualidades como: el esfuerzo,la paciencia, el sacrificio, la delicadeza, el saber perdonar, etc.Detrás de nuestra impotencia, de nuestra rabia y de nuestra ira por la desazón de sentirnos poco valorados, se guarda una gran tristeza y una sensación de humillación.No solemos valorar lo que tenemos.A veces, por muy duro que suene, esto significará marcar cierta distancia ante nuestros padres, apartarnos de personas que han estado a nuestro alrededor por mucho tiempo o abandonar esa relación, estar constantemente ante estas negativas es nocivo para nuestro bienestar físico y mental, pero.Tu cariño debe ser para quienes te quieren, te aceptan y te comprenden sin juicios ni exigencias.Regala tu ausencia cuando sea necesario.Ver también: Quédate con quien sabe lo que tiene cuando te tiene.
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Las personas no nos caracterizamos por valorar lo que tenemos.




Seguramente que, en estos casos, se nos queden muchísimas cosas por decir y oscuridades en donde echar luz, el dolor, los reproches y todo nuestro torbellino emocional no pueden quedarse dentro de nosotros mismos, debemos sacarnos todo de encima de alguna manera, aunque sea imaginariamente.Si no es así, un adiós es el mejor agradecimiento que puedes ofrecerte a ti mismo.Es probable que, en estos casos, se nos queden muchísimas cosas por decir.En la vida no siempre estamos en el momento preciso ni en el lugar indicado, y en muchas otras ocasiones, permanecemos el tiempo que nos corresponde para recibir o dar alguna enseñanza, es el ciclo de la vida, sin embargo, muchas veces no valoramos.Usamos cookies para personalizar el contenido, adaptar y evaluar los anuncios, y ofrecer una experiencia más segura.Te recomendamos leer: Los mejores consejos para aumentar tu autoestima Debemos valorarnos nosotros primero Como venimos diciendo no debemos resignarnos a sentirnos infravalorados y descuidamos.Es muy hermoso ver como a través de este libro estoy encontrando el sentido de las cosas que me suceden a diario.Y esto, son pocas las personas que lo saben y aún menos las que lo respetan.La atención no se mendiga ni se acepta en migajas.Regala tu ausencia a quien no supo valorar tu presencia y recuerda que quien mucho se ausenta pronto deja de hacer falta.No nos hace bien dar sin recibir.
El aparecer solo por compromiso o para pedir algo, ya nada es lo que fue, y ahí es cuando hacemos lo imposible por retomar, porque todo sea como antes y está bien, por un tiempo, pero llegará el día en el que deberás regalar.
Tendemos, a desaprovechar y posponer las oportunidades que nos regala la vida de relacionarnos con nuestros seres amados como si la ausencia que vendrá más tarde no nos importará, no la dimensionamos.




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